dimecres, 5 de març del 2008

¡A LA HOGUERA!

Escribir en una simple hoja de papel lo que nos duele, arrugarla como si al hacerlo el dolor dejara nuestro cuerpo, haciendo una débil pelota, despreocupadamente lanzarla al fuego y ver como quema.

El fuego tiene tanta fuerza que más de una hemos intentado alguna vez lanzarle deseos. ¿O es sólo cosa mía?